En estos últimos años la educación, bueno no podríamos llamarla educación,
de los hijos ha desmejorado mucho.
Los padres no educan , son animadores socioculturales.
Son amigos de sus hijos cuando esto no puede ser.
El resultado es que la sobreprotección que tienen con ellos
no es positiva.
Se habla demasiado y se hace poco.
No se corrige a los hijos con firmeza y todo o casi todo
se les consiente.
Esta nueva generación ya no tiene , como resultado de todo
esto que hemos citado, capacidad de lucha, sacrificio por
unos objetivos honorables, empatía con los demás y etc.
Los padres se han dedicado a criar cerditos o seres
prepotentes.
Gente vanidosa que sólo le da la cabeza y que actúa sólo
por sus propios intereses inmediatos y lo quieren todo y
ya.
Esto es un desastre y lo han hecho esos que dicen que
son "buenas personas"..
Al final , como todo en una sociedad, ya que se quiera o no
se vive inmerso en ella, estos prepotentes sin escrúpulos llegan
algunos a las esferas de poder también, no todos se quedan
trabajando de camareros o limpiadores.
Entonces ocurre con Trump donde ya tenemos uno de
estos elementos en un país además muy peligroso porque
dispone de armas convencionales y nucleares.
La gente parece no ser muy consciente de esto pero
un monstruo en la ciénaga ha nacido.
Y lo han fabricado poco a poco entre todos.








