El ser humano es un ser consciente, pensador y activo.
Sin embargo, si este se niega a pensar, piensa sólo lo mínimo
lo que le permite trabajar para sobrevivir y listo, estamos listos.
Si, el ser humano de hoy se niega a pensar, porque eso supone
un esfuerzo, una introspección, análisis de qué está haciendo uno
con su vida.
Entonces , en este ejercicio , la persona verá cosas positivas en su
vida y negativas que necesitan una corrección.
En realidad todo esto tiene que ver con el sentido común, que se
ha perdido y ya no se encuentra en ninguna parte.
Además por otro lado el sistema le pone por delante una serie
de narcóticos con los cuales puede dormirse.
Uno de ellos es el espectáculo futbolístico en los que cada día
hay más gente enganchada.
Lo fácil entonces es no pensar, dejarse llevar por lo que diga
el sistema.
Vista así las cosas , uno puede encontrarse con gente profesional,
que no tiene crítica, es decir que no piensa.
Científicos incluso que no ejercen la facultad del pensamiento sino
que sólo son técnicos al servicio de empresas privadas ávidas
de beneficios rápidos o gobiernos sin escrúpulos que ya hoy
podría perfectamente decirse que son la mayoría.
EL "Pienso, luego existo" no es algo habitual, con lo que
las mayorías llevan una vida arrastrada y sin sentido, perdidos
entre apetencias y gustos.
Liberar al ser humano de estas condiciones de animalismo no
es sencillo puesto que requiere primero de una decisión personal
de cada uno y nadie puede obligar al otro a pensar.
El hecho de no trabajar la cabeza también tiene otras consecuencias
dado que se da por bueno todo lo que pasa alrededor, en el panorama
político, social , cultural y etc..
Finalmente se entra , como ya se ve hoy, en un deterioro enorme
de la sociedad en todos los ámbitos.
Ni que decir que el hecho de cultivar amistades sanas donde haya
un intercambio sobre asuntos esenciales de la vida no se ve
"práctico" dado que el ser humano entra en una etapa de
deshumanización muy fuerte.
Estas y otras que vendrán muy seguro son las consecuencias del
no pensar.







